En casi cualquier depósito, una minoría de artículos explica la mayor parte de la plata. El análisis ABC de inventario es la forma más simple de encontrar esa minoría y dejar de tratar a los quinientos productos del catálogo como si merecieran la misma atención.
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Qué es, en una frase
Ordenar los productos por cuánta plata mueven, de mayor a menor, y cortar en tres grupos: A los pocos que explican la mayor parte, B los del medio, C la cola larga. Después, tratar cada grupo distinto. Eso es todo: no hace falta software ni fórmula rara.
Por qué criterio ordenar
Acá está la decisión que cambia el resultado, y hay dos criterios válidos según qué querés resolver.
Si querés asegurar la venta, ordenás por facturación: los artículos que más plata te hacen entrar son los que no podés dejar faltar nunca. Si querés liberar plata inmovilizada, ordenás por valor en stock: costo unitario por unidades que tenés. Son listas distintas, y la segunda es la que sirve para el stock parado.
El error clásico es ordenar por cantidad de unidades. Da una lista dominada por lo barato y numeroso, que ocupa lugar y no mueve la aguja.
Cómo hacerlo, paso a paso
Uno: armá la lista con producto, costo unitario, unidades en stock y unidades vendidas en los últimos noventa días. Con planilla alcanza. Dos: calculá el valor en stock de cada uno multiplicando costo por unidades. Tres: ordená de mayor a menor por ese valor. Cuatro: sumá acumulando hasta llegar al 80% del total: eso es tu grupo A. Del 80 al 95 es B, el resto es C.
Los cortes no son sagrados. Si tu grupo A queda con tres productos o con doscientos, corré el corte hasta que los grupos sean manejables. Lo que importa es la jerarquía, no el porcentaje exacto.
Un ejemplo con números
Una librería con cuatro artículos: resmas (8.600 de costo, 120 unidades = 1.032.000), agendas de temporada pasada (9.800, 95 = 931.000), sets de geometría (3.100, 260 = 806.000) y cuadernos (4.200, 180 = 756.000). El total es 3.525.000.
Las resmas y las agendas suman 1.963.000: el 56% de la plata en la mitad de los artículos. Pero mirá las ventas: las resmas vendieron 300 unidades en noventa días y las agendas cero. Están las dos en el grupo A por plata, y son problemas opuestos. Las resmas son plata bien puesta; las agendas son un millón dormido.
Qué hacer con cada grupo
El grupo A se mira de a uno y seguido: son pocos y cada decisión pesa. Nunca deben faltar los que rotan, y los que no rotan se atacan primero porque ahí está la plata. El grupo B se revisa una vez por mes con reglas generales. El grupo C se administra por lote: pedidos grandes y espaciados, sin analizar artículo por artículo, porque el tiempo que gastás en analizarlo vale más que lo que hay en juego.
La trampa habitual es al revés: se le dedica atención a la cola larga —que es donde hay más artículos y más movimiento visible— y se dan por sentados los pocos que concentran el capital.
Hacé la cuenta con tus números
Tengo mercadería que no vendo y no sé cuánta plata es
Calculadora de stock parado. Cuánta plata tenés inmovilizada y qué productos concentran el problema.
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Cruzarlo con la rotación
El ABC solo dice dónde está la plata, no si está bien puesta. Cruzarlo con los días de stock separa los cuatro casos que importan: mucha plata y rota bien (así debe ser), mucha plata y no rota (atacar primero), poca plata y no rota (limpiar cuando haya tiempo), poca plata y rota bien (dejar en paz). Esa matriz es toda la priorización que un negocio chico necesita.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto se rehace?
Dos o tres veces al año alcanza, o cuando cambia algo grande del negocio. No es un análisis que se rehaga todos los meses: la composición del catálogo se mueve despacio.
¿Sirve con pocos productos?
Con menos de treinta artículos el ABC formal es innecesario, pero el orden por plata sigue sirviendo: saber cuáles son los tres que concentran la mitad del capital cambia decisiones.
¿Necesito un sistema de gestión?
No para empezar. Una planilla con cuatro columnas y los cuarenta artículos más importantes da el 90% del valor. El sistema hace falta cuando querés que se actualice solo.
Empezá por los que concentran la plata
La calculadora de stock parado ordena sola por plata frenada y te muestra los cinco que más tienen: es un ABC chico hecho sobre los productos que cargues. Cómo leerlo y qué hacer después, en la guía de stock parado.
Si el problema se repite todos los años
Una cuenta te dice cuánto tenés frenado. No te dice por qué se frenó, y eso casi nunca es un producto: es que las compras se deciden de memoria, que nadie mira la rotación hasta que falta plata para pagarle al proveedor, y que el dato vive en la cabeza del dueño en vez de estar a la vista. En Resolvia armamos sistemas para que ese número esté siempre visible y la decisión de comprar deje de depender de la memoria.
¿Seguís sin saber qué producto te frena la plata?
Contanos cómo llevás hoy el stock y lo miramos con tus números.
Escribinos por WhatsAppTe contesta César, al +54 9 2966 21-8073. Sin compromiso.César OchoaFundador de ResolviaEscribe en Resolvia sobre cómo ordenar un negocio con números y sistemas. Río Gallegos, Santa Cruz, Argentina.
