¿Cuántos días de stock conviene tener? Cómo encontrar tu número

César Ochoa · Fundador de Resolvia

Publicado el . Actualizado el . 4 min de lectura.

«¿Cuántos días de stock tengo que tener?» es la pregunta correcta con la respuesta más inútil de internet: depende. Lo que sí se puede hacer es construir tu número a partir de cuatro datos que ya tenés, en vez de copiar un promedio que no describe a nadie.

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Empezá por el plazo de reposición

El piso de tus días de stock es cuánto tardás en reponer. Si le pedís al proveedor y la mercadería llega en diez días, no podés tener ocho días de stock: te quedás sin producto antes de que llegue el camión. Ese plazo, medido de verdad y no como te lo prometieron, es el punto de partida.

Sobre eso va un colchón para la variabilidad. Si algunas veces tarda diez días y otras veinte, el colchón lo define el peor caso que estés dispuesto a bancar, no el promedio.

Después, cuánto te duele quedarte sin

Acá es donde los rubros se separan. Si el cliente que no encuentra el producto se va a la competencia y no vuelve, conviene tener de más. Si espera dos días sin problema —o si el producto es raro y sabe que nadie lo tiene—, tener de menos es gratis.

Una casa de repuestos vive de tener la pieza que nadie tiene: sus días de stock son altos a propósito y eso no es un error de gestión, es el negocio. Un almacén con la misma cantidad de días tendría la mitad de la mercadería vencida.

Y cuánto te cuesta la plata

El tercer dato es el que casi nadie mete en la cuenta. Cada día de stock de más es plata inmovilizada, y esa plata tiene un precio: tu tasa. Con costo del dinero alto, el punto de equilibrio se corre hacia tener menos stock aunque eso implique perder alguna venta. Con costo del dinero bajo, tener de más sale casi gratis.

Por eso la respuesta correcta cambia con el año, no sólo con el rubro. La misma ferretería con la misma demanda debería tener menos stock cuando la plata está cara.

El cuarto dato: no todos tus productos son iguales

Un solo número de días para todo el depósito es una simplificación que sale cara. Los productos que mueven la mayor parte de tu facturación merecen un colchón amplio, porque quedarte sin ellos te cuesta ventas todos los días. La cola larga de productos que se venden de a uno cada tanto merece lo contrario.

Aplicar el mismo criterio a los dos grupos es lo que produce depósitos con faltantes de lo que se vende y sobrantes de lo que no.

Hacé la cuenta con tus números

  • Tengo mercadería que no vendo y no sé cuánta plata es

    Calculadora de stock parado. Cuánta plata tenés inmovilizada y qué productos concentran el problema.

    Abrir la calculadora

Cómo saber si el tuyo está mal

Sin referencia externa, hay dos señales propias que no fallan. La primera: si tus días de stock suben con las ventas planchadas, estás comprando de más, sin importar el número absoluto. La segunda: si tenés faltantes de los productos que más vendés y al mismo tiempo mercadería quieta hace medio año, el problema no es la cantidad total sino cómo está repartida.

Preguntas frecuentes

¿Conviene tener menos stock siempre?

No. Un stock demasiado bajo produce faltantes, compras de urgencia más caras y clientes que aprenden a ir a otro lado. El objetivo no es el mínimo: es el mínimo que no te haga perder ventas.

¿Cómo lo mido si no tengo sistema?

Con el valor del stock, las ventas del mes y el margen se calcula el total. No hace falta más para empezar; el detalle por producto viene después.

¿Y si mi proveedor es impredecible?

Entonces tu colchón tiene que cubrir su peor plazo, y ese costo es parte de lo que te cuesta ese proveedor. Ponerlo en números suele ser el mejor argumento para negociar o para buscar un segundo.

Calculá los tuyos

La calculadora de stock parado te da tus días de stock, y además los recalcula sacando la mercadería que no se mueve: esa segunda cifra es la que describe tu operación real. Cómo interpretarla está en la guía de stock parado.

Si el problema se repite todos los años

Una cuenta te dice cuánto tenés frenado. No te dice por qué se frenó, y eso casi nunca es un producto: es que las compras se deciden de memoria, que nadie mira la rotación hasta que falta plata para pagarle al proveedor, y que el dato vive en la cabeza del dueño en vez de estar a la vista. En Resolvia armamos sistemas para que ese número esté siempre visible y la decisión de comprar deje de depender de la memoria.

¿Seguís sin saber qué producto te frena la plata?

Contanos cómo llevás hoy el stock y lo miramos con tus números.

Te contesta César, al +54 9 2966 21-8073. Sin compromiso.

César OchoaFundador de ResolviaEscribe en Resolvia sobre cómo ordenar un negocio con números y sistemas. Río Gallegos, Santa Cruz, Argentina.

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